Algunas veces vivo y otras veces la vida se me va con lo que escribo...

21 noviembre 2009

LISTA DE COSAS POR HACER ANTES DE ABANDONAR MÉXICO (en un mes)

  • Ir a un concierto de Alejandro Fernández
  • Volver a Guanajuato y recuperar mi anillo de la suerte perdido
  • Ir a Tepito y comprarme algo robado
  • Despedirme del Océano Pacífico en Acapulco
  • Ver a Pau Pau Pau Pau en concierto
  • Encontrar un hogar para Rosita y Alejandro
  • Comprarme una camisa Oaxaqueña negra con flores de colores
  • Ir a la Villa a despedirme de la Señora Guadalupe
  • Leer un libro debajo de un árbol en el parque de Chapultepec
  • Cenar en el restaurante del lago
  • Bailar música de banda en un palenque
  • Llorar por última vez en Garibaldi cantando mariachis
  • Ver el cuadro Las dos Fridas
  • Hacerme otro tatuaje poco visible con algún motivo mexicano aún por definir
  • Escuchar a Paquita la del Barrio cantar en directo Rata de dos Patas
  • Comprarme un disco de Narcocorridos
  • Pasear y visitar todas las iglesias e impresionantes edificios de la calle Hidalgo en el tramo Metro Hidalgo-Metro Bellas Artes
  • Poner flores en alguna tumba del Panteón de Dolores y visitar a Diego Rivera

18 noviembre 2009

Road Trips

Tener un jet privado y volar por el aire a la velocidad del sonido... Estar hoy en el DF, mañana en Guadalajara y pasado en San Luís de Potosí... Cenar hoy viendo la Bahía de Acapulco y su loco Océano Pacífico y mañana estar frente al Océano Atlántico, en el puerto de Veracruz en el que tantos comenzaron una vida nueva después de sufrir el destierro forzoso por la dictadura (esa que muchos se empeñan en olvidar y que es gritada y recordada por los que la sobreviven y los que la cuentan).
MEX-VER, una hora. Pocos tienen esa suerte, la suerte de poder volar y conocer este maravilloso país sin perder tiempo en el camino.

Otra opción, México-Veracruz, 7 horas por tierra, atravesando carreteras resquebrajadas y llenas de topes y pueblos perdidos de la mano de Dios. Ocho amigos, apachurrados en una Suburban de 1998 con la que Lili va coleccionando historias. Un mapa de carreteras indescifrable. Muchas probabilidades de perderse. Varios iPod con los que repasar música y que me recuerdan lo poco que se de música (cuando alquien sabe mucho de algo siempre me da complejo de inferioridad, de pensar que no se mucho de nada).

El descubrimiento del viaje, el hombre más visionario del mundo después de Bill Gates, por montar un taller de coches en un pueblo perdido, justo después de una zona llena de topes y luego luego de un semáforo.
- "Con tanto tope los coches se recalientan y aprovechan para parar aquí, justo después del semáforo".

A nosotros nos avisaron del humo que salía de la llanta (rueda) delantera en el susodicho semáforo y allí fuimos a parar, al oasis en medio del desierto, al pintoresco taller formado por una mesa de herramientas mugrientas, tanto como la ropa del mecánico, y eso que eran las diez de la mañana. Agua, anticongelante y todo listo de un modo tan "rural" que nunca creí poder acabar el viaje.

Son opciones de vida que sólo unos pocos pueden elegir y tan tan diferentes...
Los que tienen esta opción de escoger, apuesto a que sin duda siempre se quedan con la primera, pensando que obviamente es la mejor. Se quedan así viendo todo desde las alturas, verán mucho y al mismo tiempo no verán nada. Conocerán México, pero será un México tan poco México que nada tendrá que ver con la realidad de este país, formada por un 1 por ciento de jet privados y un 99 por ciento de carreteras rotas y talleres mugrientos.

13 noviembre 2009

HOMBRES=ZAPATOS (Parte 2)

Hemos llegado al apartado más esperado… al de los más simples y profundos… Los Hombres Tacones de Aguja.

Físicamente no tienen por qué ser guapos, altos, rubios… pero a ti te parecen 100% atractivos por una cuestión química: las hormonas. (Después de todo, alguien me dijo una vez que en la vida todo es física… o química) Desprenden un algo que te transforma en animal irracionalmente feliz.
Cuan zapatos de altura, te elevan, te estilizan las piernas y te hacen sentir la mujer más sexy del mundo. Ese es su propósito y para ello se fabrican, para hacerte sentir bien, especial, distinguida o como se quiera llamar a ese falso hálito de felicidad que desprendes al llevarlos.

El tiempo que estás con ellos, sea un año o una simple noche, es tan especial que sientes ser Cenicienta en su primer baile en Palacio, observada y envidiada por todos. Pero al final siempre pasa una cosa: los zapatos de aguja acaban por volverse contra ti. Puesto que ellos mismos son puro egocentrismo, creen que fueron construidos para llegar alto, para indicar superioridad, para que todo el mundo los mire y los desee… acaban sintiendo que esos no son sus pies adecuados, que son demasiado pequeños para la magnitud de su porte.

Duelen. Se van y te matan de dolor, salen de tus pies dejando tantas heridas como días hayas pasado a su lado. Se van y te dejan una única sensación, a parte de la decepción: las ganas de ir descalza por el mundo.Y lo peor es que un hombre así no cambia. A las deportivas puedes ponerles cordones de colores, a los mocasines tachuelas, a las bailarinas lazos rojos de raso… Pero los zapatos con tacón de aguja siempre seguirán perteneciendo a su dolorosa especie, por mucha lástima que quieran dar, por muchas milongas que te cuenten...

Es difícil encontrar un zapato ideal. Desde que soy una obsesiva de los pisadores de suelo he encontrado dos pares de zapatos perfectos: unas sandalias de verano negras con dos tiras y un lazo, de esas que quedan bien con todo, y unos zapatos negros comprados en Inglaterra con punta redondeada, tacón ancho y un ideal botón en el costado.

Las primeras las he perdido en México. No me preguntéis cómo, cuándo ni por qué. En agosto viajé mucho… andarán por alguna de mis escalas. Los segundos los pienso dejar aquí, pues ya están viejos, el ante se destiñó y lucen un gris desgastado horrible. Me da tanta pena tirarlos… Pues también están llenos de recuerdos.

En cuanto a los hombres, queridos todos, la respuesta es obvia, pues si no no estaría aquí, compuesta y sin novio, más sola –y feliz- que la una, entrando en zapaterías…
Todavía tendré que seguir esperando, buscando el modelo ideal, ergonómico a la vez que bonito, asequible sin ser hiper barato… y que esté en un escaparate de ensueño. Ah, y, lógicamente, que no me pase como con mis sandalias o zapatos negros.
Que no se pierdan, que no se queden viejos…

11 noviembre 2009

Cuando la pasión se convierte en puro arte y te lleva al Paraíso

Hoy llegó. Por fin hoy. Día 10 de noviembre de 2009, PEM pisando México en busca del Paraíso... por fin lo encontré... y estoy disfrutando de él en este preciso momento por primera vez.

Llevo tres canciones y ya me atrevería a decir que es el mejor disco de Alejandro Sanz desde "Más". Ya escuché "Peter Punk", "Desde cuándo" y ahora suena "Hice llorar hasta a los ángeles"...

"Quiero ser parte del universo, ya mi esperanza no tiene miedo"... Increíble, pelos de punta, ojos cristalizados. Es pura y dura intensidad. Me entran carcajadas de felicidad de tanta pasión junta, de tanta canción elevadora... ni un minuto para el tedio, pasión y pura pasión. Me recuerda a la película de El Estudiante, que no te deja ni respirar de tan intensa. Risas, lágrimas...

"Dos naufragios me he tragado y las heridas ya no duelen"... acaba de sonar la palabra "Coraje", tan presente en "El tren de los momentos" y tan ausente en este "Paraíso Express".

Seguimos con "Lola Soledad" y la cosa no cambia. Sigue elevado, supremo, como en las nubes. Pero suena distinto, me recuerda a algo pero no a Alejandro. Siempre con esa capacidad de sorprender.

Ya me está dando pena. Llega "Pero esta tarde no te vas"... queda poco poquito para el fin... no... Suenan acordes al más puro estilo "Más" y su "Hoy que no estás". "Sabía que eras fugaz, que eras libre simplemente. Te estás yendo, corazón, ¿verdad? Y se te ve tan impaciente... Lo supe siempre, eres fugaz, y aún así yo me arriesgué... Lo haría otra vez.". ¿Poesía?

Fugacidad, libertad, aprovechar el momento... atreverse a arriesgar y disfrutar los premios... Crece la intensidad compás a compás. Ouau... el final es totalmente explosivo... sube... baja... acaba.

"Mala", buen título. Otro ritmo distinto. Una letra pausada que se radicaliza en el estribillo... sigue acelerándose... y es que a Alejandro, como a mí, le gustan las malas, le gusta esa mala que come manzanas envenenadas y no la puede dejar. ¡Se ríe! Y no es la primera canción en la que lo hace. "Llevas tus cicatrices como pinturas de guerra", esa soy yo.

Llega un poco de relax en "Tu no tienes la culpa"... suena a balada de "Tres" con el piano de fondo. Como no... acanza la canción y crece lo intenso. Dan ganas de llorar, de verdad. Parece una canción de película de Disney... Al final acabo volando sobre violines... Bella... Bella...

No!!! Llegué a la última, "Nuestro amor será leyenda", el título mismo promete un tesoro. "Desde lejos hablarán de este amor que es de leyenda"... tengo una sonrrisa tan grande que me van a salir tantas arrugas por culpa de tu felicidad, Alejandro...

"Dime si no merecemos dar la vida en intentar. Si he de amarte desde lejos quiero hacerlo hasta el final"... Ya, ya lo lograste, Alejandro, ya estoy llorando.

Está sonando la última, el acústico de "Desde cuando". "¿Desde cuándo te estaré esperando?, ¿desde cuándo estoy buscando tu mirada en el firmamento? estás temblando...".

"Tengo tanto que ofrecer... abro puertas que alguien me cerró y no busco más sentido a mi dolor".

Se acabó. Lo certifico: Alejandro, te has superado a ti mismo. No has arriesgado con cosas raras y has apostado por la pura pasión, por tu arte más sincero. No, esta vez juro que no es pasión ciega de fan, es verdad. Si yo fuera vosotros correría a escucharlo y a darme la razón.

"Peter Punk" se perfila como la gran gran canción del Paraíso...

"Y si crezco me convierto en Peter Punk..."
"Y si crezco me convierto en Peter Punk..."
"Y si crezco me convierto en Peter Punk..."
"¡¡¡A volar, a volar Peter Punk!!"

Son las tres... reina la noche oscura y el insomnio sobre el Distrito Federal...

09 noviembre 2009

Hombres=Zapatos

La mayoría de los hombres son simples como zapatos. No lo digo yo, lo dicen ellos mismos. Sirva como ilustración la anécdota de un antiguo amigo, quien el día en que su hermana se marchó de casa y su madre tuvo que quedarse con dos homínidos masculinos, él y su hermano, le dijeron: “mamá, si estás bien di que estás bien, pero si estás mal no digas que estás bien y luego des pistas para que nos demos cuenta de que no estás bien”.


Repito: son simples, simples cuan zapatos y es por ello que yo diría que cada hombre se ajusta a un determinado modelo de zapato.

A parte de por mi profundo amor y obsesión con los pisadores de suelo, la idea de esta profundización en el silogismo hombre=zapato que un día comencé y que tanto gustó a mi amigo Jaime (quien lee mi blog por las recomendaciones de su estupenda madre, Piluchi) surgió de una experiencia que vivió mi amiga Inma y de la necesidad de desahogo. En su viaje a México tuvo la oportunidad de conocer a un perfecto ejemplar de lo desde hoy conocido como “Hombre Tacón de Aguja”.
Pero hablaremos de ellos más tarde, ya que es una de las especies con más complejidad y a la vez simpleza.

Mujeres del mundo mundial… pensadlo detenidamente… pensad en cada uno de los hombres que de un modo u otro han pasado por vuestras vidas o vuestras mentes y simplificadlos, analizadlos, clasificadlos…
Seguro encontraréis que hay…

Hombres DEPORTIVAS… tan recomendados por tu madre, tan listos-trabajadores-buenaspersonas… y tan tan tan poco sexys para ti… Vivirías tranquila y cómoda con ellos y acabarías por acostumbrarte y enamorarte… pero tendría tan poca emoción…

Hombres MOCASINES… También recomendados por tu madre. Tan serios como sosos; con horchata en lugar de sangre en las venas. Conocidos por todos bajo el apelativo de “un buen partido”. Aquellos por los que te aplaudirían por tu elección, que en las bodas llevarían la corbata combinada con el color de tu vestido, que hasta te regalarían joyas preciosas… Pero con quienes el fin sería la muerte y/o suicidio por aburrimiento profundo.

Hombres CHANCLAS… u Hombres Flip-Flops o Feos y Fáciles. Sobran las palabras.

Hombres ZAPATOS ROJOS… Guapos… atractivos… te conquista su mirada, su sonrisa, su estilo… tan atractivos como limitados, puesto que no dan más de sí. Vienen bien en ocasiones, pero acaban aburriéndote o librándote de la “muerte mocasín” porque se van con otra.

Hombres BAILARINAS (Inma, por fin descubrirás mi definición)… El típico hombre que te gusta, que parece bastante soportable, adaptable, completo… pero que al final te acaba cansando y siempre siempre siempre lo acabas cambiando por un tacón de aguja o zapato rojo pasajero.


Hombres ZAPATOS DE PUNTA… Son aquellos que se salen de tu lógica, no entran en tus esquemas y a veces forman parte de tus errores pasajeros. Te gustan un tiempo (una noche, dos semanas, tres meses, cuatro horas, cinco minutos…) y luego se pasarán de moda y nunca entenderás cómo algún día pudieron gustarte.

Continuará…

06 noviembre 2009

La noche en la que PEM fue Isabel Gemio

Cuando era niña soñaba con que la mítica Isabel Gemio apareciera en mi casa para decirme que Alejandro Sanz o Nick Carter estaban escondidos debajo de mi cama. Sorpresa, Sorpresa… gran programa que creció con nosotros, nacidos en los ochentas, y nos hizo pensar que los sueños pueden cumplirse (y gracias al que escuchamos divertidas anécdotas de perros secuestrados o mermelada de melocotón).
Fue en estas épocas, que coincidían con las de Bertín Osborne y su Lluvia de estrellas, cuando empezó a correr el alma folclórica por mis venas.


Folclórica frustrada a la que le encanta dar a la vida algo de color, por una noche me convertí a la vez en Isabel Gemio y en “la hermana a la que hace cincuenta años que no veo porque emigró en la Guerra Civil a Argentina”.
Y creedme que no hay nada más difícil en el mundo que mantener un secreto en el lugar conocido popularmente como Rinconcity, familia de PEM incluida. Es complicadísimo mantener cerrado el círculo informativo y lograr que ciertas personas estén en el sitio adecuado, en el momento preciso…

Pues bien, más o menos, salió todo como esperaba y pude ver unas cuantas bocas abiertas y “tocamientos” en plan “¿será verdad que está aquí?”.
Una noche intensa donde las haya en la que el tic-tac corrió tan rápido como baja una botella de tequila en una mesa del Tenampa... la presión de ver a todo el mundo, de estar con todo el mundo… Lo intenté, aunque Pepito Grillo diga lo contrario y aunque la Lady Madrid de Pereza (Jorge, definitivamente me encantan los Aviones) –que es la Barby Superstar de Sabina del segundo milenio aunque versión Madrid, no Vallecas- nos llevara por el mal pero divertido camino de cantar y sentir a pleno pulmón enfundadas en azul.



El resto de días fueron “calmados”, un no parar de cenas, paseos y paradas en coche, cafés, ruiditos, desayunos, pláticas, humo… Poco dormir, mucho salir para volver a comprobar que la mejor gente del mundo sigue estando en el sitio de siempre. Cotillas, chismosas… pero tan cariñosas, cariñosas de corazón.

Por lo demás, laboralmente eché la moneda al aire, una moneda sincera que pronto dirá cara o cruz, que pronto me mostrará un claro camino o bien la emocionante incertidumbre.

El resto de monedas flotantes ya se sabe… ayer fueron cara, hoy han sido cara, y quién sabe de qué lado caerán mañana… jugar con monedas, valga la redundancia, es jugársela a cara o cruz.

Voy volando, de vuelta al Defectuoso y no se por qué siento que los autobuses han vuelto a mí (quizás gracias a ti, Alberto, o a todo lo que bebiste y dijiste…), que se acabaron los corsés y los incómodos pelos en la lengua. Seré yo como si escribiera para mí y al que no le guste, que no lea y si alguien se avergüenza: “haz clic en la esquina superior derecha, en donde dice X”.
Faltan 45 días para el próximo avión transoceánico y pienso disfrutar de cada uno de ellos como si fuera el último.

02 noviembre 2009

El amor de México por la muerte... El amor de México por Diego...

Lamentablemente, por mi viaje a España no he podido estar en México en las fiestas del Día de Muertos. Pero tuve la oportunidad de visitar una exposición de los populares altares y de hablar con gente que me contó sobre esta alucinante tradición. De hecho, hasta platiqué con los descendientes de Diego Rivera, su hija y nietos. La verdad, no me quedó nada mal. Es largo pero espero que os guste, pues muestra una parte muy chula y desconocida en España de esta tradición.

Los altares de muertos mexicanos invocan el espíritu de Diego Rivera

Tamales, pozole, chapulines y demás platos típicos mexicanos llenarán los altares de Día de Muertos que tendrá el pintor Diego Rivera y tratarán de invocar el espíritu de quien fuera uno de los principales impulsores de que en los años cincuenta se recuperara la tradición prehispánica de recordar a los fallecidos con un altar.

Y para beber, además de agua para mitigar la sed de su alma después del largo viaje desde el inframundo, Diego Rivera tendrá pulque y tequila, sus bebidas favoritas.
Complacer los gustos del fallecido homenajeado para que pueda disfrutar por unas horas de los placeres cotidianos de los vivos es la principal función que tienen los altares que presiden muchas casas mexicanas cuando se acerca el Día de Muertos (1-2 de noviembre).
La única hija viva del pintor (de las dos que tuvo con Guadalupe Marín), Guadalupe Rivera, confiesa que cada año coloca en su casa un altar a su padre, que se suma a los que le ponen en numerosos museos.
La cotidianeidad con la que el mexicano ve la muerte se hace todavía más presente los últimos días de octubre y primeros de noviembre, cuando las ciudades y las casas se llenan de esqueletos, calaveras y demás elementos alusivos. Se ríen de ella, juegan, se familiarizan con ella y en estos días la tienen más presente que nunca.

COMPONIENDO LOS ALTARES
Como recuerda Josefina García, directora de colecciones y servicios educativos del Museo Dolores Olmedo, en donde este año hay una exposición dedicada precisamente a los altares, este tipo de homenaje a los muertos nace en la época prehispánica.
Antes de que México fuera conquistado por los españoles, los habitantes del lugar ya pensaban que cuando alguien moría se iba su cuerpo pero seguía viva su alma y por ello se les llenaba de cosas que les fueran útiles en su otra vida.
"Con el paso de los años, aunque los indígenas las conservaron, estas tradiciones fueron perdiéndose, hasta que tiempo después salieron a la luz y se mezclaron con la religión católica", apuntó.
La tradición cristiana de celebrar el día de Todos los Santos y de los Difuntos se sumó así al hecho de hacer ofrendas a los muertos y se instauró la costumbre de colocar en cada casa mesas con altares a los seres queridos.
Aunque cada uno varía según el estado de México en el que se ponga, la forma básica de los altares se compone de dos pisos, la mesa y el suelo.
En la mesa, explica García, se colocan primero algunas cosas simbólicas como "flores, velas que iluminen el camino del inframundo hasta la ofrenda, agua para calmar la sed del difunto tras el viaje y sal que invita al convite y al disfrute".
Además, también se ponen los alimentos y las bebidas favoritas del difunto, junto con postres típicos como los dulces cristalizados, la calabaza en tacha o las calaveras de azúcar.
"Se coloca además un pan especial, una gran torta decorada con huesos y calaveras haciendo referencia al Dios de la muerte prehispánico Mictlantecuhtli", explica García.
Por último, en el suelo se ponen semillas de aquellas cosas con las que fueron elaboradas los alimentos.

UNA LARGA TRADICIÓN
En vísperas de celebrar el bicentenario de su Independencia, hace tiempo que reina en México el espíritu de preservar las tradiciones pese al paso de los años y la modernización del país y sus gentes.
Es por ello quizás que cada vez se ven más altares en instituciones públicas como museos, plazas o escuelas, así como en las casas particulares.
"Estas ofrendas permiten a generaciones apegadas a la cuestión urbana ver otra manera de cómo se le puede rendir un homenaje plástico a la muerte", apunta Juan Coronel Rivera, historiador, poeta y fotógrafo experto en su abuelo, Diego Rivera, tema de sus más de veinte libros publicados.
Como recuerda Coronel, su abuelo practicaba esta tradición de poner altares y él fue quien se la inculcó a su mecenas, Dolores Olmedo, quien tras la muerte de Diego instituyó la tradición de hacer grandes ofrendas al pintor en el museo Anahuacalli de la Ciudad de México.
A lo largo de su vida, Diego Rivera siempre se confesó un fiel admirador de las tradiciones prehispánicas y fue en uno de sus peores momentos, cuando su tercera esposa, la pintora Frida Kalho falleció, cuando se sumó a la costumbre de hacer ofrendas a los muertos.
Según relata la museóloga García, "cuando fallece Frida en 1954, Diego vive un periodo de depresión muy fuerte y para tranquilizarlo sus amigos lo llevan a recorrer Michoacán, la zona del lago de Pátzcuaro, en donde se hace una celebración muy particular los Días de Muertos".
Al regresar a la capital, añade, "conversa con unos amigos y se dan cuenta de que en México cada vez se celebra menos este día y es por ello que al año siguiente decide construir por primera vez su propio altar, ayudado de su amiga Olmedo, tradición que continúa año tras año hasta su fallecimiento".
En 1958 fue la primera vez que Diego, ya fallecido, tuvo un altar ofrecido por Olmedo, quien desde entonces tomaría la costumbre como algo particular.

LA MUERTE EN LAS PINTURAS DE DIEGO
Cuenta su hija y lo confirman sus obras, que Diego Rivera tenía un gran interés por el pueblo mexicano, sus tradiciones y costumbres. Es por ello que en muchos de sus murales el pintor se refirió a la muerte, por ser un tema tan impregnado en la sociedad de su país.
"Él veía la estrecha relación del pueblo mexicano con la muerte y pintó alusiones en algunas obras como en "Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central", fresco que hoy se ubica en la Museo Mural Diego Rivera", apuntó su hija.
En la obra aparece el propio Diego, de niño, de la mano de la famosa Catrina, un esqueleto de mujer con pomposos ropajes, figura creada por el grabador José Guadalupe Posada para satirizar a las mujeres de la burguesía mexicana de finales del XIX que salían a pasear vestidas muy elegantes.
En opinión de Guadalupe Rivera, fue su padre quien, admirador de Posada (a quien también representa en el cuadro antes mencionado) puso de moda a raíz de este mural la figura de la Catrina, que hoy supone todo un símbolo de México.
También hay alusiones a la muerte y sus circunstancias, recuerda su nieto Juan, en el segundo mural que el pintor realiza en la Secretaría de Educación Pública (SEP).
"En estos murales se ven representadas ofrendas típicas con sal, café, puros, aguardiente-", explica Coronel.

LOS ALTARES DESPUÉS DEL DÍA DE MUERTOS.
Por unos días, desde el 31 de octubre hasta el 2 de noviembre, en las casas de muchos mexicanos la vida y la muerte conviven dispuestas en un altar.
Es el día 2 cuando los altares tienen que desmontarse. Pero, ¿qué hacer con tanta comida y bebida? También hay una tradición para ello que, aunque responde a la lógica, también está cargada de misticismo.
"La comida está en los altares el 31, el 1 y el 2 y, es a partir de las dos de la tarde de este último día, cuando los seres vivos disfrutamos de los manjares y nos comemos todo", explica García.
También es típico regalar "la calavera", añade, que consiste en repartir todas las ofrendas y meterlas en un recipiente con forma de calavera que luego se distribuye entre los familiares y amigos.
Como manda la tradición, todo se come, todo se bebe y nada acaba en la basura; pero, sin embargo, cuentan que el acto del comer y del beber no es como suele ser.
Dicen que, una vez disfrutada por los espíritus, la comida ya no sabe igual sino que "no sabe a nada", puesto que los muertos se llevan con ellos lo más intangible y apetecible: su olor y su sabor.

31 octubre 2009

Puertas

(entrada escrita el viernes 16 de octubre)

Siempre he pensado que en la vida las cosas pasan por algo, especialmente las del futuro profesional, las de tomar uno u otro camino.
Si una puerta se cierra, es porque no era tu puerta, la que te llevaba a un supuesto final de camino. Y, cuando son varias las puertas que se abren o pueden abrirse, es el destino el que te posiciona en la más adecuada si, como yo, eres o te consideras una persona con estrella.
Si no fuera así y no tuviera mi estrella, no sería posible que yo estuviera aquí, en el país más maravilloso del mundo, siendo simplemente feliz.

Por eso ahora que toca otra apertura de puertas quiero confiar en que es por algo mejor. Pero mira que es difícil, pues tener algo mejor que esto es bien complicado…
A poco más de dos meses para el fin de mi aventura, no imagino volver a la civilización, no se si podré soportarlo.
Y me he dado cuenta hoy, justo cuando me he enterado de que tengo que ir a España por unos días (de hecho, cuando publique esto ya habrá pasado mi viaje porque pienso aparecer por sorpresa)
A parte de la pereza del viaje, son días restados a México y quedan tan poquitos…
Cuando se fueron mis amigos vi por primera vez lo cerca que estaba el fin. Y la mitad de mis lágrimas de aquellos días fueron por la angustia de saber que lo que ellos estaban viviendo me iba a tocar a mí luego luego.

Hoy, en el camión dirección a Puebla, al salir del DF y ver los pintorescos extrarradios me ha dado una pena increíble pensar que algún día ya no veré esas casas medio derruídas que anuncian en sus paredes con pinturas de colores conciertos de K-Paz de la Sierra o de Los tigres del Norte, o al candidato del PRI de la delegación, o al médico, dentista o carpintero de turno...
Ni veré camionetas pick up (de las que atrás no tienen techo, aprendí hoy la palabra subida en una, estilo reportera de España Directo) por doquier, ni oiré al tamalero pasar con su grabación “tamaleees…ricos tamaleees…”, ni oleré a tacos en cada esquina… ni a chocolate o elotes al anochecer.

¿Cómo vivir sin caos? ¿Cómo volver a un país ordenado con responabilidades serias? ¿Cómo vivir sin reggaeton en los bares y sin taxistas que te enseñan fotos en el movil de sus viajes a Acapulco y de sus motos? ¿cómo volver al encorsetamiento de un primer mundo lleno de prejuicios, obligaciones, ataduras sociales…? ¿Cómo no sentirte diva por ir a sitios exclusivos o privilegiada por conocer a gente importante?...

Creo que en diciembre voy a necesitar altas dosis de antidepresivos, sean del tipo que sean.

27 octubre 2009

Ya puedo morir tranquila

Decía Kevin Spacey a sus "alumnos" en su magistral interpretación de David Gale que la vida hay que llenarla de sueños y estos tienen que ser cuanto más irrealizables posibles porque, cuando un sueño se cumple, sucede que la vida pierde un poco de sentido, pierde la gracia.

Yo tengo muchos sueños… algunos sin definir y otros tan concretos como el que acabo de cumplir que ya tenía unos cuantos años y que antes no quería cumplirlo por miedo, no al “mañana tras un sueño”, sino a la decepción.

Aunque parezca un sueño ridículo, insignificante y de niña de quince años, conocerlo era mi deseo. Y, aunque suene raro, me daba miedo encontrarme cara a cara con el que yo llamo "mi Dios". Temía que al humanizarlo, al hacerlo carne y hueso, cayera la emoción.

Quienes lleváis ya un tiempo leyéndome, sabréis a quién me refiero: a mi Alejandro, Alejandro Sánchez Pizarro, Alejandro Sanz... El que todo lo vale, el que todo lo puede.

Fueron 22 segundos de éxtasis pero me sirvieron para saber que Alejandro es todo lo que yo imaginaba y más. Esos momentos en los que creo que incluso me llamó "pesada" -pero con cariño- fueron suficientes para intuir que perfectamente podría ser el hombre de mi vida, pues tiene muchos de los rasgos de "los hombres de PEM".

Lo cierto es que sólo fue un trocito de sueño el que se cumplió, pues lo que yo de verdad quiero es entrevistarlo algún día, y así se lo dije:
- "Alejandro, a ver cuándo consigo cumplir mi sueño de entrevistarte"

Algún día... todo llega... algún día...

17 octubre 2009

Cómo vemos los españoles a este país...

Hace unos meses estuvieron por aquí los Callejeros Viajeros de Cuatro haciendo un reportaje de la city y sus colores.
Lo cierto es que hablaron de todo y, quizás porque mucha de la gente que aparece en el video es conocida, mucho del México que se ve es también mi México, lo siento igual que los que hablan.
Por eso quería compartirlo con vosotros, para que le pongáis imagen a muchas de las cosas que yo cuento, para que ubiquéis Garibaldi y demás... Aquí está cada parte del video y debajo algunas de las cosas que encontraréis:


*Lo primero, lo que se siente al llegar, la inmensidad de la ciudad que no acaba nunca... lo que sentí aquel 7 de enero: inmensidad. Y lo que sufrí después... la contaminación que no te deja respirar y hace que no sea recomendable empaparse con los primeros minutos de "lluvia ácida".
*Coches por doquier que hacen que cruzar la calle sea toda una aventura... peseros que parecen latas de sardinas... vagones de tren sólo para mujeres...
*En la calle puedes encontrar cualquier cosa que necesites y si no la tiene el vendedor de turno, te la consigue volando.
*Es de destacar las estupendas explicaciones de Antonio en el Zócalo y la Catedral. Gracias a la limpia que le hicieron los chamanes pudo aguantar ¿tres días? de fiesta y acontecimientos sin parar.


*El México "obscuro" de Tepito y Plaza Santo Domingo, donde apuesto a que se trafica hasta con la vida (en plaza Santo Domingo sucedió la anécdota Ceci-Paula con tacones de diez centímetros y la policía diciéndonos "señoritas, no deben estar aquí solas")
*Los "Chavales" en los "canales venecianos" de Xochimilco, en donde te hacen servicio a domicilio, a tu barca y en cuyas aguas negras probablemente aparecería algún cadáver si se vaciara.
*Pau Pau Pau Pau... Adoro a Paulina.
*Todos somos personas secuestrables, pero yo no siento ese miedo, sólo el sentido de precaución.
*Elote... qué rico cuando al atardecer huele a elote chorreando de mantequilla...
Persona secuestrable, pero no hay miedo, sólo sentdo de precaución.
* Los Chavales protagonistas de su visita al estadio Azteca a un partido de fútbol por el que todo mexicano siente una pasión indescriptible. Porras y más porras (vítores).
*Nadie se quiere regresar a España, dice Lloyd y es la pura verdad... ¿por qué será? Yo me quedo con la culminante frase de mi amigo Félix "son todos una panda de salidos"... qué grande.


*Dicen que no es aconsejable comer en la calle pero, como dice Manoloto, los mejores tacos son los de la calle.
*Eso sí, beber no está permitido y si te agarra algún policía en esa situación multiplicará su sueldo del día. Dicen que lo que se ve es verídico, que sucedió de verdad y no estaba preparado... Muy fuerte, una auténtica mordida en directo, el día a día de la policía.


*El mercado de San Ángel, uno de los más chulos de la ciudad que se ponen los sábados (enfoque especial al puesto en el qe Inma se compró el divino espejo de Frida).
*Protagonistas de las calles mexicanas son los vendedores de chicles y el horrible organillo... yo les pagaría con tal de que no tocaran nunca más.
*La impresionante basílica de Guadalupe... Los mexicanos, primero Guadalupanos. Tienen una fe tan increíble que te hacen sentir todo aunque no creas. (Observese que la voz de Antonio, en su tercer día seguido sin parar, suena algo diferente...)
*Micheladas, sangrita... (cómo sobreviviré cuando ya no haya?)
*Como dice Natalia de La quinta Estación, aquí uno no sale de su colonia... Nostros vivimos en la "Burbuja Polanco".
*La calle horrible en la que no se puede respirar... Cuando paso con el taxi, tengo que cerrar la ventanilla, pues el olor es realmente insoportable... y lo triste es que es de gente, puras personas.


*México y su comida exótica... Chapulines, gusanos de Maguey...


*He aquí las noches de Garibaldi que comienzan cuando al llegar los mariachis se tiran sobre tu coche y sigue en el Tenampa, en donde pasan personas de lo más variopintas como el señor de los toques... Y, como no, cantar, bailar y tequila, mucho tequila...
*Las grandes y surrealistas luchas en el loco Arena México... Rudos contra técnicos... Pasión por la lucha, locura total.

13 octubre 2009

Yo sólo busco que me tiemblen las piernas...

...y Guadalajara, sin duda, lo ha conseguido del modo más directo posible: un cara a cara entre sus rincones y mis cinco sentidos para mostrarme que viajar sola no es tan terrible y que aún me queda taaanto por conocer de este país...
Ha sido un viaje de profundo relax, de masajes, de compras, de paseos... conmigo misma y mi compañía.
Como dijo Malena en mi anterior entrada, suele pasar que la soledad se vuelve traicionera y nos deja solos cuando no queremos estarlo. Ella lo resumía a la perfección con una frase: “Soledad, ¿por qué te busco y no te encuentro y eres tú la que me encuentras cuando no te busco? “

Pues bien, aunque esta vez lo de venir sola fue porque nadie quiso venir conmigo, en el fondo fui yo la que decidió quedarme a pasar un fin de semana y volver a disfrutar de eso que tanto me gusta, de la soledad, pero no por fuerza, sino porque quiero.

Y gracias a ello he descubierto que Guadalajara es un estado injustamente tratado por los turistas, pues es precioso. Todo el mundo dice “ve a Chiapas”, “ve a la Rivera Maya”, “ve a las playas de Oaxaca”… ¿Y Jalisco? Todavía no pude ir a Puerto Vallarta, pero lo que es la capital y los pueblos tequileros no tienen ningún desperdicio.

Dicen que es el estado más puramente mexicano y lo cierto es que rebosa mexicanidad por todos sus costados.
Es la cuna del Tequila, pues nació allí, en la localidad homónima, en Tequila, y allí se fabrican buena parte de las mejores marcas.
Las tiendas que llenan el centro son tan curiosas que podrías pasarte horas comprando cosas extrañas que en ningún otro sitio encontrarías.
De allí son las “tortas ahogadas”, bocadillos empapados con salsa de jitomate hechos con un pan que sólo se puede comer en Guadalajara. Por ello los comí tres días seguidos.

Yo y mi iPod paseando… me sentí tan bien que hasta el último disco de Pereza me está cayendo mejor de lo que me caían… Estuve a punto de escribir una entrada poniéndolos a parir por tan cutre álbum, lleno de letras sinsentido y palabras malsonantes gratuitas. Pero me aguanté… y ya no me suena tan mal.
Creo que los malos tiempos pasaron y, por qué no, lo mejor quizás esté por llegar.
... que seas de esas que nadie recomienda...

06 octubre 2009

México a las 7 huele a chocolate

Son las 7'15 de la tarde y hace quince minutos que huele a chocolate.

A las 7 en punto de la tarde, desde que acabaron las lluvias, México siempre huele a chocolate. Huele a mañana de San Juan en la plaza de Rincón, cuando reparten chocolate con migas y estás feliz por no haber dormido. Los olores... nada en el mundo te teletransporta más a lugares y momentos vividos.

Está anocheciendo pero los edificios, más altos que mis seis pisos, no me dejan ver la puesta de sol. A cambio me ofrecen un reflejo de ella y sus cristales tienen un brillo anaranjado. En México hay pocas fachadas de ladrillo y muchas de cristal que hacen que por dentro las casas resplandezcan.

Estoy en la terraza de mi casa. Subí a la lavandería a hacer la colada y como me dieron ganas de escribir me quedé aquí sentada, sobre una toalla, ya que la hamaca que antes había desapareció.
Desde que vi "Mi vida sin mí" sueño con encontrarme a alguien interesante en la lavandería. Las de estilo americano me parecen de lo más inspiradoras.

La mía no. Sólo tiene tres pinches máquinas destiñe ropa y a la únicas personas con historia -de terror- que puedes encontrarte son a vecinos acosadores que te llaman "Paola" y que te envían flores (suelo subir con poca ropa).

Desde que llegaron las flores, subo las escaleras de puntillas y me asomo antes de entrar. Hoy me da igual, pues creo que hasta me haría su amiga si apareciera.

Como ya casi no tengo amigos y no salgo por las tardes al cine, ni a tomar limonadas (de esas que sólo saben hacer en este país), ni de compras a Antara... tengo más tiempo, para no hacer nada o para subir a mi terraza para mirar los edificios y los aviones que pasan, uno por minuto.

Y para pensar...

Antes, cuando vivía en Madrid y me sentía sola, agarraba un autobús y en cuatro horas volvía a ser la persona más acompañada y completa del mundo. Ahora, simplemente no tengo a dónde ir, quizás a esta terraza.

Siempre he adorado la soledad. Hoy se que es porque siempre he estado acompañada, porque he elegido cuándo estar sola.



Aunque todavía me dan bajones, esta semana está siendo más tranquila que la anterior, mi "semana vulnerable".

Con 24 años se supone que una ya es mayor, madura (los que lo son y yo me incluyo). Esto supone llorar menos, hacerse más fuerte, saber enfrentar situaciones y aceptar que las cosas no son siempre como nos gustaría que fueran...

Pero las personas no son maquinitas y es por ello que a veces nuestro comportamiento nos sorprende incluso a nosotros mismos.

En los últimos días me he sentido como una bebé (adoro la forma femenina de esta palabra) de meses a la que no le alcanzas un juguete o le quitas el chupete: llorar y llorar... llorar y llorar...

Los primeros días, cuando pensaba en mi nueva solitaria situación o cuando simplemente la mencionaba, llegaba el nudo a mi garganta y las gotas saltaban de trampolín. Como aquel mes de abril compartido con La Fuga, cuando regaba jardines y limpiaba las calles de Madrid con mis lágrimas.



Pero, como os decía, esta semana ya estoy algo más tranquila. He conocido a algunas gentes nuevas y creo que estos días al final acabarán siendo una anécdota más de esta aventura, la de la semana en que me convertí en bebé llorona, aunque en vez de leche beba tequila.

Son las 19,45, ya se ve poco y acaba de picarme un mosquito. Es lo malo que tiene el fin de las lluvias, que te vuelves a desnudar en octubre y los mosquitos salen deseosos de atacar. Mis piernas y pies son buena muestra de ello.

Y pensar que la lluvia a veces nos quitaba las ganas de salir... Ahora sale el sol y me muero por no rozar las baldosas de mi casa. Espero que los malos tiempos pasen pronto, que encuentre lo antes posible a alguien con quien pisar otra vez el suelo roto de mi México lindo y querido...

29 septiembre 2009

Queridos Santiago y Rubén...

No me riñáis tanto ni me hagáis chantaje emocional por no actualizar mi blog (derivado, en gran parte, de vuestra resaca y aburrimiento post-fiestas de San Miguel, lo se). Sé que debería hacerlo con más asiduidad, pero estos días sin duda han sido los más intensos desde que llegué a este país, llenos de venidas y de idas, de risas y de lloros, de alegrías y tristezas... y no ha habido mucho tiempo para teclear.

Primero, el día 17-18 llegó el momento más esperado del año, la llegada de las Efeguays, el comienzo de Tequila '09, que aunque registró importantes bajas, supimos superarlas gracias a dicha bebida. Inma, Lucía y yo. Nos fuimos directas de viaje a Yucatán, ruta Mérida-Chichen Itzá-Tulúm-Punta Allen-Playa del Carmen-Cancún.

Dicen que Quintana Roo es el estado más completo de México, que tiene de todo. Quizás sea verdad: tiene mar, tiene ruinas, tiene ocio, tiene buenas infraestructuras... Pero en mi opinión, le falta lo más importante: autenticidad. Cancún tiene el mar más azúl cristalino del mundo, pero no es México, sino una mole de monstruosa de hoteles todo incluído.
Quintana Roo, salvo excepciones como Tulúm (con cabañas sin luz y playas salvages) es el estado de las pulseritas, de las excursiones como manadas de oveja y del timo por excelencia, con todo muchísimo más caro, con la mentalidad de abusar del turista...

Aún así, supimos sacarle jugo a las margaritas a domicilio, debajo de una sombrilla, y a los barcos veleros camino Isla Mujeres.

Tras los días de vacaciones, llegó la vuelta al DF y el momento temido desde hace meses, la despedida de mis amigos ICEX, que ya se han regresado a España tras el fin de su beca. Duró tres días con sus tres noches y todo lo que diga es poco si hablamos de tristeza y lágrimas. Creo que no había llorado tanto desde que vi el último capítulo de Sex and the City. Saber que algo bueno se acaba... y que no va a volver... Terrible.
Hay gente que lleva años viviendo aquí y dice que ya no sufre con las despedidas, que están acostumbrados a que la gente vaya y venga y prefieren mantenerse al márgen. Yo no podría... de hecho, no puedo, y cuando me acuerdo de que ya no están me entra la llantina incontrolable.

Vendrán más y tendré que superar la "peressa" inicial de volver a conocer a gente nueva, de volver a empezar de cero... pero duele pensar que ya no habrá más de lo de antes... Ya no más momentos "taxicomosellamausted,póngameaLuisMiguel", ya no más ruborizar a taxistas con conversaciones salidas de tono, ya no más risas contagiosas, ya no más piñatas-cobras ni peonzas ni pollos, ya no más correos en horas de trabajo con fotos de lo más frikies, ya no más provocar el "no sabría desirle" para partirnos de risa, ya no más historias de setos y de burros, ya no más monos saltarines... En fin, que iremos a Garibaldi, pero "La Bikina" ya nunca sonará igual y habrá fiestas en Ibsen, pero no serán tan inolvidables...

Queda una última foto de ojos hinchados y abrazos para el recuerdo de lo que han sido hasta ahora estos meses... y una enorme incertidumbre de lo que serán desde ahora...


Justo ahora, cuando todo era inmejorable, cuando nos reíamos de un cuadro, nos "dábamos besillos" y nos decíamos "me gustas un poco", cuando habíamos creado un lenguaje regetonero propio, el de los "lidelesh", frente al naco de los "seguidolesh"...

En fin... son cosas que pasan cuando vives en ciudades de paso... Sería más cómoda la estabilidad, pero mucho menos divertida.

Como ahora tengo pocos amigos y tendré más tiempo y estaré más triste (=me aumentará la inspiración), prometo actualizar más a menudo, para que no os decepcionéis al abrir mi cajón de sastre y no ver nada nuevo.

Saludos desde solitarias pero aún encantadoras tierras mexicanas...

Os quiere... PAULA

11 septiembre 2009

Mexico is different

Que secuestren un avión y amenacen con hacerlo explotar puede suceder en cualquier parte del mundo.
Que lo secuestre un loco fanático religioso un 09-09-09 con dos latas de zumo Jumex como arma y pida hablar con el presidente para prevenirlo de la llegada de un devastador terremoto sólo puede pasar en este país.

Porque en México, señores, todo se hace a lo grande o si no no se hace. Hasta la cosa más simple la dificultan, no por ineptitud, sino por darle un toque de originalidad.

Así, aquí los narcos sicarios no matan con una pistola y ya, sino que deshacen los cuerpos de sus víctimas con químicos, como si fueran carne para hacer pozole (caldo típico mexicano) o les cortan las cabezas y las meten en hieleras.

Todo está a otro nivel en este país, especialmente en lo que a violencia se refiere, y los periódicos ofrecen día a día una gran muestra de ello.
Mientras en España los medios hacen un minuicioso conteo de mujeres asesinadas por sus maridos, en México, por ejemplo, no suelen verse noticias de este tipo, y estoy segura de que no es porque no las haya, sino porque ya los sucesos están en otra escala.

Así, en lugar de andar en las portadas la reyerta de unos chavales maleducados con la policía en las fiestas de Pozuelo, aquí amanecemos con portadas de jóvenes que entran a robar a casa de un político y, no contentos con ello, lo asesinan junto con sus dos niños pequeños y su mujer, que antes es violada, claro.

Cuando hay 5.000 muertos por el narco en lo que va de año, dejan de tener importancia crímenes menores (pero en ocasiones mucho más dolorosos), sucesos de andar por casa.

Es por ello quizás que los sicarios se esfuerzan tanto por ser originales, para llenar un cuadrito en Reforma y tener su narcocorrido. Ya no basta con matar, la moda es dejar volar la imaginación y colgar cuerpos de puentes o lanzar extremidades por las calles de la ciudad.

09 septiembre 2009

La magia de converger

No descubro el mundo al decir que las chicas, entre nosotras, hablamos de chicos. Obvio.
Solemos juntar nuestras historias y las de nuestras amigas, sacar capítulos de telenovela de la aparente cotidianeidad de quienes nos rodean.
Pues bien, si para algo me han servido mis últimas historias para no dormir adquiridas acerca de relaciones transoceánicas y mentiras a distancia ha sido para confirmar algo que sospechaba: la convergencia del amor entre dos personas es dificilísima, por no decir imposible, mágica...

No sólo hay que coincidir en un espacio común, sino también en un tiempo concreto. Un tiempo en el que las dos personas quieran lo mismo el uno del otro; un tiempo en el que los caminos se crucen y vayan en paralelo... Magia pura y dura, vamos.

Y es magia porque las personas hoy en día somos egoístas por naturaleza y estamos poco dispuestas a sacrificar un mínimo nuestros caminos. Creemos que hemos venido a este planeta para cambiar el mundo y no dejaremos que nada ni nadie nos lo estropee.
Y, viendo ejemplos del pasado, no es para menos, pues cuánta gente habrá sacrificado objetivos por otras personas y luego se han arrepentido al quedarse sin nada...

Las mamás de hoy en día ya no traen a sus niñas con un pan debajo del brazo para alimentar sumisas a sus maridos, sino con un consejo de modo de vida: "válete por ti misma, nunca dependas de nadie". Y eso es lo que hacemos, bailar a nuestro propio ritmo, mientas ellos bailan al suyo y por el camino chocamos, les damos pisotones, los sufrimos...

Por eso creo que cada día hay más divorcios en el mundo, por la negativa a ceder cuando encuentras al hombre/mujer de tu vida. Es tan difícil coincidir que al primer atisbo de convergencia cantas el aleluya en un altar encantadita/o de la vida... y muchas veces es un error tan consciente como desesperado.

Dice mi Alejandro que "todas las cosas tienen su momento", un momento "en donde convergen los sueños, donde converge lo nuestro, donde convergemos...".

Y yo, personalmente, creo que es un poquitín iluso mi amor platónico, pues para mí es eso, prácticamente magia...

02 septiembre 2009

Qué difícil es hacerse mayor...

El otro día hablaba con mis amigas de uno de nuestros mayores miedos, que ya se siente muy presente cuando el mes de septiembre ya ha dado comienzo: llegar en diciembre a Barajas y "no saber qué hacer con las maletas", no tener donde llevarlas o, lo que es lo mismo, no saber qué demonios hacer con tu vida una vez que se acabe esta experiencia que, aunque parezca que comenzó ayer, ya está más cerca del final que del inicio.

Y es que nuestro panorama actual es el de la más absoluta incertidumbre.
Antes, cuando alguien me preguntaba qué iba a hacer con mi vida después de México yo le respondía con lo mismo: "aún queda mucho como para ponerme a pensarlo".

Me puse como fecha de inicio de la búsqueda del camino el mes de septiembre, y septiembre ya ha llegado... y da tanta tantísima pereza...

Las posiblilidades son muchas, y a la vez ninguna; pasan por seguir estudiando o por buscar trabajo en un país sitiado por la crisis económica, con todos los puntos intermedios que estas opciones pueden darte.

Con lo fácil que era todo, cuando la vida eran ciclos de octubre a junio y cuando acababa un ciclo y comenzaba otro sólo tenías que preocuparte por los profesores que tendrías, por las asignaturas peñazo, por recoger los apuntes en reprografía...

Siempre lo digo, pero es la purita verdad... qué difícil es hacerse mayor...

31 agosto 2009

Pañuelo verde, pañuelo amarillo

Si hay algo fastidioso en la vida es ser testarudo. Empeñarse en algo y defenderlo pase lo que pase y contra el resto del mundo, lógica incluida.
Ya puede ser un pañuelo amarillo, que los demás te digan que es amarillo... que si tú te empeñas en que tiene que ser verde, así lo ves, así ha de serlo.

En el amor me gusta llamar a la cabezonería "luchar por lo que sientes y crees que es tu destino, lo que tiene que ser".
Parece bonito y romántico sentirlo cuando, por ejemplo, alguien te abandona y tú te empeñas en seguir porque sientes que eso es lo que está escrito; pero cada día estoy más segura de que pensar eso simplemente es torturador.
Es auto-flagelarse por sentir la angustiosa sensación de no poder hacer nada, de tener las manos atadas porque es un asunto de dos... es la mayor de las torturas, sobre todo cuando crees que lo que se está yendo es importante.

Pero los testarudos también se equivocan y al final las cosas se caen por su propio peso.
Poco a poco, las evidencias del error se suceden y el pañuelo se destiñe de tu verde mental hasta el más puro amarillo sol; y así lo ves, del color de los girasoles.

Y, un día, pasaeando con amigas por hermosas calles de San Cristóbal de las Casas, te ríes de ese trozo de tela, como si fuera lo más gracioso que has escuchado nunca y, lamentablemente, piensas en no volver a luchar nunca más por una cabezonería; dejar que las cosas pasen, que venga lo que tenga que venir, confiando en que el destino te reserve un buen postre...

26 agosto 2009

Tengo razones para volver

Ya.
Ya está bien.
Ya vale. Un mes de agosto casi vacío es demasiado.
Ya es demasiada la pereza que inunda mi cuerpo.
Tengo que volver a escribir.
Hay mil cosas por contar y ya está bien de auto-justificarme con bajones o con lo gris del tiempo o con fiestas y viajes...

Estaba planeando entradas periódicas de las fiestas de Rincón; como escribí en mi último post, quería compartir con vosotros cómo son mis fiestas y mi gente, y grabé cientos de videos, algunos tan geniales que tienen que salir a la luz. Intentaré que vayan llegando y los publicaré hacia atrás, pero eso no puede ser excusa para parar de actualizar.

Y no es excusa básicamente por dos cosas. Primero, adoro escribir; es mi aficción principal, mi droga, mi desahogo, mi acto reivindicativo... Siento que me falta algo cuando por pereza o falta de tiempo me alejo de las letras propias (no las laborales).

Y, segundo, aunque lo sospechaba, tras mi viaje a España y otros episodios puntuales en México o por el correo me he dado cuenta de que hay gente que (aunque no den señales de vida a modo de comentarios) ¡¡me lee!!. Han sido varios los que me han felicitado por este humilde espacio y no os imagináis la ilusión que hace. Vergüenza, sí, porque cuando uno ya va poniendo cara a sus lectores se cohibe (palabra Santi) un poco más y no escribe con total libertad. Pero ilusión, mucha ilusión que me motiva para seguir escribiendo.

Así que nada, tengo mil razones para volver porque "tengo tantas cosas que contarte..."

Dejaremos atrás lo pasado, lo que ha sucedido este caótico agosto "mes tortilla" tras mi vuelta y nos centraremos en lo que venga. Presionadme, por Dios, tengo que ponerme en marcha, tengo que volver con vosotros, tengo que volver a ser yo!!!

01 agosto 2009

La semana más esperada del año

Por fin. Ya ha llegado el gran día. Hoy comienzan oficialmente las fiestas de Rinconcity, las fiestas patronales en honor a la Virgen del Carravieso (Camino Viejo) -no se por qué en Rinconcity no se llama ninguna niña así, con lo bonito que es-. Todo el año trabajando para poder disfrutar estos días como si fueran los últimos.
Seis días y seis noches de lo más variado en las que uno hace todo lo que el cuerpo aguante. Yo ya estoy preparada al 100%.
Intentaré hacer videoentradas para contaros un poco de qué va todo esto de las fiestas de Rincón, aunque no prometo nada.
Desaparezco del mundo por unos días...

Se me olvidaba, este año he participado en el libro de fiestas y me he dado cuenta de que es más popular entre los rinconeros que la mismísima Bilia. Quise escribir algo en honor de mi abuelita mexicana, la rinconera más rinconera de todas las rinconeras. Aquí os dejo una copia...



"Suena mi teléfono. Es Rosita, mi encantadora “abuela” mexicana: “Paula, ¡nuestro Fernando en la portada de Reforma!” (uno de los periódicos más importantes de México).

El sonido emocionado de su voz me basta para imaginar su cara de ilusión al otro lado del teléfono, la misma que pone cuando habla de las meriendas en el Ebro o de las fiestas de Rincón.

“Un día estaba viendo la televisión y oí el nombre de Rincón de Soto. Es la emoción más grande del mundo oír el nombre de tu pueblo estando aquí, tan lejos”.

Llegué a México con un regalo especial para ella, un trocito de la historia de nuestro pueblo a modo de álbum de fotos antiguas. “Cada vez que las miro conozco a alguien más”, me decía siempre que iba a comer a su casa sus guisos “a estilo mi pueblo”.

Más de cincuenta años después de dejar Rincón y se acuerda de todos y cada uno de vosotros, sus rinconeros.

Ella es, como diría un amigo mío muy rinconero, alguien “con suerte”. De los que, como él y como yo, hemos vivido lejos y hemos podido mirar las cosas con perspectiva y apreciar más lo que tenemos.

Para algunos Rincón es su pueblo, el mejor pueblo del mundo, porque sí, porque así lo creen, como el que confía en algo sin necesidad de pruebas.

Pero para nosotros es algo más. Lo vemos de lejos y sabemos perfectamente lo que tenemos, su enorme valor, lo difícil que es encontrar algo similar... Por ello, cada momento que hacemos un alto en el camino para pasar por aquí, lo disfrutamos más que nadie. Se siente algo tan especial al volver a Rincón…

“Cuando cada año iba al pueblo, el primer cuarto de hora nada más llegar estaba rara, como si todo fuera diferente y no fuera mío. Pero, cinco minutos después, ya era como si nunca me hubiera ido”:

Y yo, cada vez que piso Rincón, tengo ese afortunado sentimiento complicado de explicar. Es una mezcla de nervios, alegría, calor, emoción…

Puede que no sea nuestra decisión vivir sobre sus calles, pero por eso no somos menos rinconeros. Porque ser rinconero no es sólo un domicilio, ya que Rincón no es sólo un simple trozo de tierra delimitado en un mapa.

Ser rinconero es más de sentimiento, de llevar tu pueblo por el mundo con orgullo, de sufrir con sus dolores, disfrutar con sus alegrías… De recordar con emoción lo aquí vivido y de nunca olvidar, por muy lejos que estés o por muchas vueltas que de la vida, que allí naciste, allí creciste y allí está tu esencia, el por qué de todo tu ser…"

29 julio 2009

Mis amigas, las "metrorurales"

El día de Santiago, 25 de julio, se celebra en Rincón desde hace dos años -gracias a la iniciativa de algunos jóvenes rinconeros que resucitaron la tradición- con la bajada del Ebro. Las cuadrillas (grupos de amigos) de jóvenes del pueblo construyen "barcas" con materiales reutilizados del tipo bidones de aceite o palés de recoger fruta y recorren un trozo de Ebro hasta el puente.
Mis amigas -a las que les gusta mucho el campo- y yo nunca hacemos una barca, pero vamos a verlas y a pasar un día rural con los jóvenes del pueblo. De hecho, el año pasado incluso creamos una palabra nueva para el diccionario, que todavía no sabemos muy bien lo que significa: "metrorural".
Salvo cómicas excepciones, lo pasamos muy bien y hubo hasta "momentos rancheros". He aquí un trozo de nuestras aventuras y desventuras...



POSDATA: CONDUZCO SUPER BIEN, SÓLO QUE ME ENCANTA PONER NERVIOSAS A ALGUNAS COPILOTAS........